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Publicado: 23 de diciembre de 2025,
Una mujer y dos niños juntos en un evento al aire libre.

Convertir el hambre en esperanza: la historia navideña de Joslyn

Se acerca la Navidad y muchas familias están concretando sus planes de viaje, buscando regalos de última hora y preparando comidas. Joslyn, madre de tres hijos, está igual de ocupada, pero no con los preparativos festivos. Está planeando pasar la semana de Navidad en el hospital con su hijo menor, preguntándose en silencio si habrá suficiente comida en la mesa para su familia en casa. El mejor regalo que puede imaginar, y el que más desea, es que sus hijos estén bien cuidados, incluso en medio de la incertidumbre.

La hija de Joslyn, Eliza, nació aparentemente sin problemas. Pero pronto quedó claro que algo iba muy mal. Eliza comenzó a sufrir convulsiones y, lo que era más preocupante, los episodios no parecían seguir un patrón ni compartir el mismo ‘tipo’.’

Después de una larga búsqueda de respuestas, Joslyn finalmente recibió un diagnóstico formal para su hija: síndrome de Lennox-Gastaut.

Para muchos papás, poder ponerle un nombre a la enfermedad de su hijo, incluso si es grave, les da una sensación de alivio. Al fin y al cabo, el diagnóstico es el primer paso para recibir tratamiento. Pero con el síndrome de Lennox-Gastaut, las cosas son más complicadas.

“Eliza probó más de 15 medicamentos y ninguno funcionó”, explica Joslyn. “A los tres años, tuvo que someterse a una cirugía cerebral”.”

Después de la cirugía vino la recuperación, las citas de seguimiento y más visitas al hospital. Joslyn hizo todo lo posible por compaginar estas nuevas obligaciones, además de cuidar de sus dos hijos mayores, mientras seguía trabajando todo lo que podía. Sin embargo, tras una mala racha con la salud de Eliza, las cosas cambiaron:

“Hubo una ocasión en la que estuvimos dos semanas en el hospital y en mi trabajo me dijeron que no podían darme más tiempo”, cuenta Joslyn. “Así que me despidieron”.”

Joslyn buscó trabajo e hizo todo lo posible por contribuir económicamente. Mientras tanto, la salud de Eliza siguió deteriorándose.

“Tiene convulsiones cada cinco minutos”, dice Joslyn. “Es muy duro porque ella todavía quiere ser una niña. Quiere correr, saltar y jugar”.”

Ahora, con siete años, Eliza tiene programada otra cirugía cerebral. Esta cirugía se llevará a cabo la semana de Navidad, y Joslyn tiene la esperanza de que proporcione un alivio más duradero. No solo para Eliza, sino para toda la familia:

“Es difícil, sobre todo con dos niños y mi hija tomando todos esos medicamentos que le dan tanta hambre”, explica Joslyn. “Si les doy poca comida para que les dure toda la semana, me dicen: ‘Mamá, todavía tengo hambre”. Tengo que hacer presupuestos, intentar ahorrar y estirar la comida para toda la semana”.”

Tu apoyo durante estas fiestas ha supuesto una gran diferencia para Joslyn y su familia. Gracias a donantes como tú, Joslyn ha podido recibir alimentos, artículos básicos para el hogar y productos de higiene personal para ella y sus hijos en un evento benéfico organizado por Feed the Children.

“La comida será de gran ayuda, y los artículos de cuidado personal me permitirán destinar más dinero a otras cosas, como pagar las facturas”, afirma. “Es una ayuda realmente importante”.”

Es posible que Joslyn y su familia, especialmente Eliza, tengan que enfrentarse a más retos en 2026. El síndrome de Lennox-Gastaut es impredecible y puede que esta no sea la última cirugía a la que se someta Eliza. Pero gracias a su generosidad, Joslyn tiene más tranquilidad al saber que no está sola y que sus hijos no pasarán hambre. Han convertido unas fiestas navideñas llenas de estrés y hambre en unas fiestas llenas de esperanza. ¡Muchas gracias!

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